Ubicada a orillas de la carretera San Luis a Zacatecas, en el municipio de Ahualulco, la lejana prosperidad alcanzó para que fuera creada la vecina ex hacienda de Santa Teresa, en donde la crónica local de lugareños, detalla que reposan los restos de Casimiro Toranzo, quien fue el administrador.
Consagrada a la virgen de La Candelaria, la capilla de la ex hacienda de La Parada, fue saqueada por los habitantes, creyeron que junto a los restos de Doña Jovita Piña -o Peña-, había inmensas riquezas.
La ambición humana dio para profanar el sepulcro de ella, ubicado en el ala oeste de la capilla donde permanece una oquedad que aún respira tristeza.
Vacía por completo, la iglesia sólo conserva casi intactos los murales de sus cúpulas, las paredes cubiertas de polvo, los visitantes que tienen que ingresar a hurtadillas, porque no hay una certidumbre jurídica sobre esa propiedad.
El casco de la ex hacienda sólo fue entregada a los ejidatarios. Aún en el suelo permanece un fragmento blanquecino de la lápida de Don Casimiro Toranzo.
La ex hacienda La Parada, data del año 1605: fue construido un túnel que cruza por debajo al inmueble en su totalidad. No es posible conocer la salida de ese túnel, porque está infestado de murciélagos.
Deja un comentario